Atrape a mis amigos cogiendo en el salon de clases
Era un sábado, yo fui a la universidad para recursar una materia que había reprobado. Fui el único de mi grupo que había reprobado y por eso estaba solo. No conocía a nadie de ahí. Ese día él maestro estaba retrasado por 20 minutos, mis compañeros hablaban entre ellos y había tres parejas que se besaban apasionadamente, necesitaba salir de ahí y eso hice.
Salí del salón y empecé a caminar por los solitarios pasillos de la escuela ya que este día solo estaban los repetidores.
Seguía cambiando hasta que escuche un ruido que venia del último salón del pasillo, un salón que debería de estar cerrado. Mientras más me acercaba más fuerte oía él ruido, un ruido que ya identificaba, eran gemidos.
Me asome por las ventanas del salón y vi a una pareja follando, una pareja que reconocí.
Era Francisco, un chico de un grado superior al mío, un hombre moreno, alto, fornido y de pelo chino. Se estaba follando a Laura, una chica de primer semestre, blanca, mediana, de cabello largo con mucho pecho y trasero pero tenía un rostro muy bello. He escuchado rumores sobre ella pero parece que lo que me han contado se queda corto con la verdad.
Ella estaba desnuda acostada boca abajo en él escritorio del maestro mientras Francisco que estaba solamente vestido con la camisa de la escuela le da por detrás.
Me estaba excitando al verlos, se me estaba poniendo duro él pene, tanto que empecé a acariciarlo mientras seguía espiándolos. Ninguno de los dos se daba cuenta de mi presencia pero era normal porque estaban gozando a más no poder.
Necesitaba más, no podía quedarme solo viendo, también quería participar. Mande a la mierda mi clase y de una manera muy calmada entre al salón.
Ellos dos voltearon a verme sorprendidos y asustados pero cuando vieron que era yo se tranquilizaron.
—Hola Pedro ¡Vete de aquí! — Me grito Francisco.
—Hola Pedro —Dijo Laura con su dulce y acelerada voz.
—
Hola chicos, yo solo pasa por aquí, los vi y pensé en unirme.
—claro que no ¡Vete! —Dijo Francisco pero sabía que Laura pensaba otra cosa ya que desde que entre al salón ella no ha dejado de mirarme él paquete que ya se estaba marcando en él pantalón.
—no seas egoísta Francisco, yo quiero que partícipe — dijo Laura mientras me miraba de forma coqueta.
—¿En serio? —Le preguntó Francisco.
—Sí, nunca me molesta tener otra verga para mí. —le contesto mientras se relamía los labios.
—Ven, todos ganamos — Dije sonriendo mientras caminaba hacia ellos.
—¿Tienes condón? — Me pregunto Laura.
—No.
—Lastima, no dejare que me la metas sin condón pero con gusto te la chupare hasta que te vengas.
—Eso es más que suficiente para mí.
Francisco siguió taladrando su vagina con fuerza mientras que yo me ponía delante de ellos. Iba a desabrochar mi pantalón pero ella me gano y lo término haciendo. Me desabrochó él pantalón y me lo bajo e hizo lo mismo con mi bóxer y se quedó mirando mi pene (de 13 centímetros y medio) todo erecto, rápidamente lo agarro con su mano.
—Wow, es un poco más pequeño que él tuyo Paco pero sin duda es mucho más grueso — Dijo eso mientras gemía por las embestidas de Francisco y mientras me masturbaba lentamente.
Después de eso, metió la mitad de mi pene en su boca y empezó a chuparlo y a lamerlo mientras yo le acariciaba su suave cabello. En ningún momento cruce miradas con Francisco pero de vez en cuando miraba como se la follada, miraba las nalgas de Laura que estaban todas rojas por las fuertes nalgadas que le daba, miraba como se movían sus nalgas por las embestidas pero lo que más me encantaba era verla como se saboreaba mi verga. Ella es muy buena mamando pero quería cambiar el ritmo así que agarre su cabeza con ambas manos y empecé a follar su boca.
Metí todo mi pene completo hasta lo más profundo de su garganta y empecé a follar su boca, primero lento pero luego lo hice rápido y fuerte como lo hacia Francisco. La estábamos follando por los dos lados y así estuvimos por dos minutos hasta que ella empezó a golpear mis caderas para que me detuviera. Saque mi pene de su boca para que respirara y se la volví a meter y así estuvimos otros dos minutos cuando otra vez la saque para que respirara.
Salía gotas de semen de la punta de mi pene y de su boca.
—Alto Paco, quiero voltearme —Dijo Laura con dificultad por la falta de aire y por la agitación.
Francisco sacó su pene de la vagina de Laura y la ayudo a voltearse. Ahora ella estaba acostada boca arriba en él escritorio.
Laura dejó caer su cabeza en él aire y abrió su boca al mismo tiempo que abrió su piernas para que nosotros entráramos otra vez y sin perder más tiempo lo hicimos casi al mismo tiempo y de golpe y empezamos nuevamente a follarla por ambos pero esta vez podía ver sus grandes pechos que rápidamente agarre con mis manos para jugar con sus pezones que estaban muy duros. Sentía como mis bolas pegaban en la parte baja de su nariz, incluso podía ver mi verga en su garganta cuando entraba. Así estuvimos tres minutos hasta que nuevamente pego mis caderas para que la dejara respirar pero cuando saque mi verga de su boca ella grito de placer porque había alcanzado el orgasmo. Ella estaba perdída en el placer con mi semen que caía desde la boca hasta llegar a su cabello.
Puse mis pelotas en su boca para que las chupara y eso hizo y además empezó a masturbarme mientras lamia mis bolas y yo apretaba sus pezones. Sentía en mis manos como se movían sus grandes pechos por las embestidas de Francisco.
Quite mis pelotas de su boca y nuevamente metí mi verga completa pero esta vez la deje adentro, no la saque hasta que pasaron 13 segundos más o menos cuando ella me golpeaba para respirar.
—Déjame levantarme — Dijo ella.
Francisco se sorprendió al ver el rostro de Laura que estaba lleno solamente de mi semen pre eliminar.
—Siéntate en la silla para que yo te cabalgue.
Francisco obedeció, saco su verga de ella y se sentó en la silla del maestro.
Laura se quitaba él semen de la cara con sus dedos y se los llevaba a la boca.
Después de eso se paró y se puso encima de Francisco, metió lentamente su pene en su vagina que ya está bien mojada y luego volteo a verme.
—Pedro, quiero que me des bien fuerte en él culo.
Jamás pensé que me pediría eso pero como dije antes, su fama no le hace honor. Rápidamente me coloque detrás de ella y lentamente iba metiendo mi pene en su ano.
—¿Qué esperas? Metelo de golpe.
—¿Segura?
—Segura.
Yo solo obedecí y metí de golpe en su ano que ni estaba lubricado. Ella grito de dolor y de placer.
—¡Vamos chicos! ¡Destrozarme él coño y él culo que este día soy la puta de ambos!
—Como órdenes — Dijo Francisco.
—Con gusto lo haremos — Dije después de darle una fuerte nalgada.
Y así estuvimos follandola al mismo tiempo por ambos agujeros. Su culo apretaba con fuerza mi verga, no iba aguantar mucho tiempo.
Laura gritaba mucho y demasiado fuerte, temía que un maestro nos escuchara, tanto Francisco como yo sabíamos que teníamos que terminar esto.
Así estuvimos por diez minutos taladrando su coño y su culo hasta que estuvimos a punto de venirnos.
— ¡Ya casi chicos! ¡Ya casi llego!— Grito ella.
Y así fue, primero se vino Laura, luego yo me vine adentro de su culo y por último se vino Francisco adentro del condón. Pero no me separe de ella hasta dejar la última gota de mi semen en su culo y así estuve por dos minutos.
Después de eso saque mi pene de su ano y me puse a ver como salía mi semen de su culo. Ella también se separó de Francisco y se sentó toda agotada y adolorida en él suelo.
—Bueno chicos, eso fue muy divertido, hay que repetirlo. —Dijo ella entre grandes y profundos respiros, estaba toda agitada, bañada en sudor y en semen y todo ese semen era mío.
Después de eso no hubo mucha plática, tome mis pantalones y mi boxes y me los puse. Laura le quito el condón a Francisco y empezó a lamer su pene para limpiar todo su semen. Yo los deje ahí y me fui.
Cuando salí del salón con una gran sonrisa en mi rostro me di cuenta que mi maestro nunca entro a clases ya que estaba afuera del salón espiándonos.
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